Museo Lázaro Galdiano (03/02/2021)


Las últimas tres visitas han sido a palacios pura casualidad no hubo premeditación ni alevosía. Hoy he ido en metro está lloviendo, caminando sería más de hora y media de paseo y además tenía que estar allí a las 10h para participar en la visita guiada, motivos suficientes para tomar el metro y a la vuelta pues ya veremos.


La visita guiada comienza puntual y soy la única asistente así que nada un tour privado de lujo para mi sola. El guía comienza explicando los orígenes del museo y describiendo a grandes rasgos la colección que luego a través de una selección de obras explicará más en detalle. Estamos en una casa palacio que fue construida para ser habitada por Lázaro Galdiano y Paula Florido, un matrimonio de la alta burguesía madrileña, él de origen navarro y ella con orígenes argentinos. Una pareja amante del arte y del coleccionismo. 


Aquí se cuenta los orígenes por su interés en el mundo del arte, la cultura y el coleccionismo y sus primeros pasos en este mundo citando por ejemplo como Lázaro animado por Emilia Pardo Bazán se lanzaría a crear la Editorial la España Moderna y la visa de Rubén Darío a esta casa donde pudo admirar la obra de El Salvador adolescente que en su día se atribuye a Leonardo Da Vinci y que de haberse confirmado hubiera sido la única obra de este artista en España, pero la obra es de autoría de uno de sus discípulos y las últimas investigaciones parece se basa en un dibujo previo que realizó Leonardo, bueno que tampoco es tan poco. 


Paula Florido se casaba por cuarta vez y ultima vez con Lázaro después de haber enviudado tres veces. Paula no venía con las manos vacías traía sus conocimientos sobre arte y ganas de ampliar la colección, además aportaba una gran fortuna heredada de sus anteriores matrimonios y también a sus tres hijos. Paula participa activamente en la decoración y diseño del palacio, así como en la organización de tertulias y eventos sociales para alimentar el intelecto y también soltar el cuerpo con música en vivo en el elegante salón de baile de este palacete.


Afortunadamente gran parte de la colección fue incautada y protegida por el bando republicano durante la Guerra Civil mientras el matrimonio se marchó a París y después a Nueva York. El barrio de Salamanca no sufrió los bombardeos de la guerra civil y cuando regresaron a España mantuvieron buena armonía con la dictadura franquista y practicamente toda la colección le fue devuelta excepto algunos escritos que hoy están en la Biblioteca Nacional.


Paula falleció unos años antes que Lázaro, él que morirá en 1947, posteriormente se constituirá la Fundacion Lázaro Galdiano y en 1951 este palacio se abre al público como museo y es inaugurado por el dictador Francisco Franco.


La visita comienza en la planta baja en su origen destinada como es habitual al servicio y con las reformas actuales no queda nada de la decoración original que se supone bastante sencilla. Ahora en sus muros cuelgan grandes obras como la del San Diego de Alcalá, de Zurbarán (1598), de grandes dimensiones esos colores tostado y mate característicos en las obras de este maestro. Este San Diego con el hábito franciscano tiene una mirada limpia, clara, transparente quizá compasiva. El guía explica el porqué de las rosas en su regazo, parece ser que es obra de un milagro, en el convento donde vivía pasaban por tiempos de escasez y se habían prohibido dar limosnas, pero San Diego haciendo caso omiso solía coger alimentos a hurtadillas para dárselo a las personas más pobres, en una de esas veces lo pillo el guardián ya que su hábito estaba más abultado de lo normal delatando que escondía algo, al tirar bruscamente de las ropas para descubrir que llevaba aparecieron las rosas, obra de un milagro.


Continuando por esta planta paramos en la colección de joyas y objetos ordenados cronológicamente que contiene cuchillos, osero, broches y collares, entre otros. Pasamos por un bodegón flamenco y se nos hace la boca agua al contemplar esos manjares, ostras,panes, uvas y vino, obra de Jacob van Walscapelle del siglo XVII. Este género considerado  menor  que temas históricos, mitológicos o retratos, mostraba la gran maestría de artistas para representar diferentes perspectivas, texturas, destellos de luz en los diferentes objetos y muchos de ellos también contenían una mensaje moral, como podría ser entre otros lo efímero de los placeres terrenales de este banquete y que lo que importaba era la vida eterna que espera después de la muerte.


Subimos a la primera planta, no podemos usar el ascensor que es uno de los primeros en Madrid construido en una casa particular y que todavía está en uso. También este palacete fue uno de los primeros en disfrutar de la luz eléctrica. Estamos en la planta noble que se usa para recibir a sus más distinguidos invitados y se nota por su decoración original y las pinturas en los techos haciendo siempre alusión a la función de cada estancia. 


En esta planta me encuentro para mi sorpresa con una obra atribuida a Sofonisba Anguissola, Retrato de Eleonora de Medici de 1580. La artista no escatima en detalles y podemos admirar a una joven con sus mejores galas, distinguiendo las diferentes texturas de los tejidos del vestido, el cuello tipo lechuguilla, bordados, guantes, tocado y joyas. Sofonisba realizó numerosos retratos durante su vida y fue dama de Isabel de Valois esposa de Felipe II, a quien además de retratarla también le daría clases de dibujo y pintura.

No pasa desapercibido un pequeño Estudio de cabeza de muchacha de Velázquez paramos y después continuamos hasta llegar al retrato de 1857 de Gertrudis Gómez de Avellanda de Federico de Madrazo. Apodada cariñosamente Tula o Avellaneda escritora de origen cubano que pasó gran parte de su vida en España. Novelista y poeta. Precursora de la novela hispanoamericana y del feminismo moderno del romanticismo.


Ahora estamos frente El Aquelarre y Las Brujas de Goya (1798). Pequeñas obras que entrañan grandes enigmas y misterios. Un demonio coronado con laureles, personas ancianas, niños, vampiros, unos personajes inventados que nacen del miedo, de la ignorancia y de la superstición del pueblo. Es una composición cuanto menos inquietante.  Estas obras forman parte de los seis lienzos que encargaron los Duques de Osuna para su palacio El Capricho en Madrid.

     


Y ahora nos vamos unos siglos atrás hasta el XV para finalizar con la obra de Las Meditaciones de Juan Bautista del Bosco. Es fácil de reconocer su estilo, sus potentes colores y esos paisajes desconcertantes. En primer plano San Juan con su mano de derecha nos señala el cordero símbolo que alude a Cristo y junto a él se alza una extraña y perturbadora planta que es la suma de muchas especies vegetales que según me cuenta el guía, alude al mal y a las tentaciones pecaminosas y que además esconde un misterio, está escondiendo la imagen de un posible comitente y que el Bosco decidió esconder bajo esta planta. El motivo podrían ser varios o bien el comitente no quedó conforme con la obra o quizá no terminó de pagarla y por eso el artista decidió que había que modificarla. Es tan fácil dejar volar la imaginación en este mundo de fantasía que crea en sus composiciones este artista holandés.


Y así la imaginación despierta y estimulada terminó la visita, bueno antes de irme subí a la última planta a echar un vistazo a las colecciones de telas y cerámicas que hay además de otras piezas y también pasé por la tienda a comprar un par de postales. Esto que os he contando solo es una pequeña muestra de la colección de este museo al que seguro voy a volver muy pronto. La verdad que esta visita ha iluminado este día tan lluvioso que tenemos en Madrid y al final me animo a ir caminando de vuelta a casa pero solo medio trayecto que ya casi es la hora de comer.


La Música, hoy ha sido un poco al azar


Golden Age- Chris Staples

Better Than- Lake Street Dive

Changes- Langhorne Slim, The Law

Wonderful life-Katie Melua

Storm Boy- Xavier Rudd


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Hasta la próxima!




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